‘Las últimas treinta páginas’ de Jordi Sierra i Fabra

Las últimas 30 páginas
Las últimas 30 páginas

Las últimas treinta páginas de Jordi Sierra i Fabra. Editorial Loqueleo Santillana, 2022. 140 x 215 mm., 264 pp., 11,60 €, (+ 14 años)

Por José R. Cortés Criado.

“Esta novela es un homenaje a todas las chicas y todos los chicos que sueñan con ser escritores, y lo hacen conscientes de lo que eso representa, trabajando sin prisa, pero sin pausa, entendiendo lo que significa contar historias y expresar los sueños con palabras, buscando, ante todo, la excelencia, abrazando la dignidad del más hermoso de los oficios. También es un tributo a los que anhelan ser periodistas por vocación, para defender la verdad, para honrar algo que, últimamente, se ha tambaleado en los límites del esperpento.” Jordi Sierra i Fabra: Las últimas treinta páginas.


Buenísima novela. Jordi Sierra y Fabra vuelve a acertar con esta estupenda obra que te atrapa y, suavemente, te lleva hasta el final sin darte cuenta.

En esta ocasión su protagonista es una joven de dieciocho años, estudiante de primero de Periodismo, que recibe un encargo muy especial de su escritora/maestra, Valentina Valls, una prestigiosa autora que se dedica, además de a escribir buenas obras, a enseñar su arte a principiantes que desean consagrase a las letras.

La joven asiste dos tarde semanales al taller de ella desde los quince años. Todos sus compañeros saben que ella es su preferida, también, que es la que más pasión ponen en sus textos. Sueña con dedicarse en cuerpo y alma a la escritura, frente a la incomprensión de muchos y a la férrea oposición de su padre, que considera que ese no es un oficio digno para vivir. Ella lucha contra viento y marea.

Si ya tenía poco con sus estudios y problemas familiares, su escritora favorita fallece inesperadamente. Cuando cree que ese capítulo ha de cerrarlo, recibe de manos de la hija de la finada la novela inconclusa de su madre, todos sus apuntes, notas, grabaciones y una foto para que la joven escriba los tres capítulos que faltan para acabarla, las últimas treinta páginas.

La escritora dejó el encargo, sabe que ella entenderá mejor que nadie lo escrito y sabrá descubrir el final; el editor no lo cree e intenta que renuncie y esa tarea la lleve a cabo alguien de reconocido prestigio literario. Otra batalla más.

Cuando se mete en el manuscrito, todo son dudas. Recibe avisos de más de una persona cercana, investiga y llega a la esencia de la trama, pero no solo comprende a su mentora, sino que entiende el sentido de su vida y comprende por qué fue la elegida; ambas comparten más de lo que la joven pensaba.

No es solo un viaje de madurez como escritora, es un afianzamiento de su personalidad. Es una clarificación de ideas y un paso adelante sin vuelta atrás. Ya no es una neófita que desea ser escritora, es una escritora que quiere ser fiel a sus ideas y a sus principios como persona.

A lo largo de las páginas he visto al escritor ejerciendo de Valentina. Se lee algo de su vida como escritor, de sus relaciones paternas y muchos de sus consejos, que los que hemos tenido la suerte de escucharlos, sabemos que son sinceros y necesarios para toda persona que ame escribir más que nada en esta vida.

No es un tema nuevo para Sierra i Fabra; ya dejó constancia de su amor por las letras en un libro maravilloso, Las palabras heridas y, también leímos sobre el arte de escribir y las múltiples posibilidades de hacerlo en La página escrita.

Es un libro muy interesante y necesario para celebrar sus cincuenta años como escritor. Un homenaje a quienes se dedican a escribir porque sienten la necesidad de hacerlo y no los mueve más que su honradez consigo mismo.

Larga vida a este libro metaliterario y larga vida a este escritor inclasificable.

 

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