La hora verde de Alondra Mijangos, la poeta surrealista y bruja del arte

Alondra Berber
Alondra Berber

Alondra Berber Mijangos, conocida como la bebedora de absenta, es una poeta surrealista, polímata y bruja del arte mexicana, interesada en la exploración de diversos lenguajes estéticos, filosóficos y subconscientes. Autora de los libros El péndulo de cal (2013) y El incendio de las mariposas (2015) y guionista y directora del ensayo cinematográfico Nourishment of the oblivion (2022), estrenado en Reino Unido.

La obra de Alondra Berber Mijangos está influenciada por el psicoanálisis, la cultura francesa y la mitología griega, pero es el desarrollo de una simbología personal lo que le otorga una voz claramente diferenciada como artista.

La exaltación del trance en el lenguaje literario de Alondra Mijangos

La poeta Alondra Mijangos tiene una marcada cultura de absenta, de trabajo riguroso onírico y de alteración de los sentidos desde hace años, en busca de la realidad profunda y de la concepción del arte libre. El lenguaje literario de Alondra exalta el hermetismo, la imaginación, el misticismo y los sueños; el punto estético en que convergen el mundo sensible y el mundo otro, empleando figuras retóricas para despertar sensaciones.

El encuentro con la tumba de Georges Méliès en el Père-Lachaise de París fue tan conmovedor para ella, que desde entonces comenzó una vorágine de experiencias imaginativas, simbólicas y estéticas, similares a cuando escribía dormida, dando como resultado un trabajo literario que parte de estados meditativos o de trance; este proceso también fue alimentado por su visita a Roma con su entonces compañero de vida; ciudad que en aquellos tiempos tenía alerta terrorista y donde perdió una libreta con capítulos valiosos de su novela, luego de celebrar el año nuevo ante el monumento de un filósofo y astrónomo llevado a la hoguera.

Alondra Mijangos realiza sus procesos artísticos gracias a la provocación de estados de trance de cinco o seis maneras diferentes, incluyendo el consumo de ajenjo. A partir de dichos estados, desarrolló un alfabeto personal que emplea para sus automatismos.

El nacimiento de la bebedora de absenta y su alquimia estética

Con Edmundo Font probó el ajenjo por primera vez y con Luis Vargas compartió este gusto durante sus años juntos, delirantes y pletóricos en las noches bohemias en las calles, brasseries y clubes de jazz de París, Berlín y Praga, así como en su vida cotidiana como pareja de artistas. Su estilo surrealista comenzó a desarrollarse a través del juego de cadáveres exquisitos en sus encuentros con los pintores Edmundo Font y Luis Vargas, en que reinaban el vino y el amaro; encuentros a los que siempre llevaba su libreta, para captar los momentos compartidos para su novela.

La poetisa Alondra Mijangos también practica la hechicería y las mancias, igual que lo hicieron las pintoras Remedios Varo y Leonora Carrington. La poeta es bruja; su visión del mundo parte del paganismo; los dioses en que cree, como hedonista y amante de la belleza, son Afrodita y Dionisio, si bien es una estudiosa de la filosofía y otras áreas de conocimiento crítico, sintiéndose atraída por los estoicos y los epicúreos. Tanto ella, como su hermano, Miguel Berber Mijangos, enfocan su trabajo artístico en la exploración de sus vivencias subconscientes.

Sin duda, la poeta que se ha hecho vidente, como alguna vez sugirió Arthur Rimbaud, ha dejado de buscar a ciegas la entrada a los laberintos de la mente humana para, ahora, moverse con libertad dentro de ellos y crear una vida y obra llenas de verdad.

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