‘Vivir’ de Virginie Aladjidi y Caroline Pellisier

Vivir
Vivir

Vivir de Virginie Aladjidi y Caroline Pellisier. Ilustraciones de Emmanuelle Tchoukriel. Editorial Kalandraka, 2022. Cartoné, 260 x 330 mm., 104 pp., 23 € (+ 6 años).

Por José R. Cortés Criado.

“Los insectos, los mamíferos, los peces, los anfibios, las aves…, todos los animales nacen, crecen, se alimentan, se defienden o se ayudan, se relacionan, se seducen, se reproducen; cada uno a su manera, única y apasionante.” Virginie Aladjidi y Caroline Pellisier: Vivir.

Curiosísimo libro que no deja de sorprender por la información sobre muchos animales en cuanto a su forma de ser, vivir, reproducirse y sentir su paso por la vida…, de esas cosas que se encarga la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales; gracias a esta, podemos ver la fauna de forma distinta.

Cada vez nos damos más cuenta de que hay animales que sienten, padecen, se empatizan… como el ser humano y de eso se ocupa el libro, de los temas que son comunes al hombre y a los animales, y nos hace tomar conciencia de la diversidad y la singularidad de este planeta donde vivimos.

La obra agrupa la información en estos capítulos: seducir, reproducirse, nacer, ocuparse de las crías, crecer, alimentarse, mantenerse limpio, jugar, comunicarse, desplazarse, migrar, construir, utilizar herramientas, anticiparse y engañar, luchar, defenderse, cuidarse, regenerarse, reaccionar ante la muerte, sentir emociones, ayudarse mutuamente, vivir en comunidad y dormir.

Los sencillos y rigurosos textos nos enseñan multitud de curiosidades, algunas de las cuales yo desconocía, como la estrella de mar que extrae su estómago por la boca para comer, la nutria utiliza una piedra sobre su barriga a modo de yunque para romper las conchas d ellos bivalvos, las termitas australianas construyen sus termiteros en el eje norte-sur para aprovechar el sol, el tejón es el campeón de la limpieza, el caracol de desierto se despierta cada tres años, existen guarderías de flamencos y pingüinos, existen hormigas enterradoras y otras africanas que chupan las heridas de sus congéneres y les salvan la vida en un noventa por ciento.

Al texto hay que sumar la delicadeza y minuciosidad de las ilustraciones de Emmanuelle Tchoukriel, que con tinta y acuarelas nos trae una colección de más doscientos animales en su entorno y en compañía de sus iguales, de gran calidad. Los dibujos tienen ese aire propio de las primeras ilustraciones científicas y están cargadas de hermosura.

Como dice el subtítulo de la obra, es un libro para ver los animales bajo una nueva mirada, que seguro sorprenderá a los lectores, sean o no amantes de la naturaleza, y nos hará cambiar algunas percepciones sobre el mundo animal.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: