Fran Perea rinde homenaje a su padre en su nueva canción ‘Bala perdida’

Entre 2022 y 2024, Fran dio vida a Lenny en la obra Retorno al hogar de Harold Pinter, dirigida por Daniel Veronese. La función dibuja un inquietante retrato familiar y Lenny, concretamente, tiene una relación muy especial con su padre (Miguel Rellán en este montaje). A los cinco días de estrenar en Madrid, el 17 de enero de 2023, falleció el padre de Fran. La función se suspendió un día, tras el cual, el actor fue diariamente a hacer la función y cada una de esas noches tenía que decir más de treinta veces la palabra padre.
«Lenny es un personaje complejo, con muchísimas aristas. Bala perdida habla de la familia, que es el eje sobre el que gira Retorno al hogar y habla sobre el padre, con el que Lenny tiene un constante tira y afloja. Durante el montaje, estaba viviendo todo el proceso del cáncer de mi padre y estaba muy presente en la función. Quizás es la obra en la que más he dicho la palabra padre«.
La canción de Lenny tenía que ser, por tanto, un tema en memoria de su padre. Y así es Bala perdida. La canción habla de la perseverancia, de echar a volar, de sobreponerse a los golpes de la vida, de la resiliencia y de la familia…
Bala perdida ya se puede disfrutar en todas las plataformas, pocos días antes del Día del Padre. «Es una canción muy especial porque habla de mi padre, que era una persona muy especial», explica Perea. «Hay algo de resiliencia, la letra puede ser triste en algunos momentos, pero la música va por un lugar alegre y el mensaje principal es echar de nuevo a volar«, añade.
El padre de Fran, José Joaquín Perea, era un hombre también muy vitalista, generoso y alegre. Y, como persona comprometida con sus ideales, ha dejado su impronta en el avance de la Educación pública, la Igualdad y la defensa de la Memoria Histórica en Málaga. Fundador de la actual INCIDE, desarrolló su carrera como profesor en varios institutos andaluces, formó a nuevas generaciones de maestras y maestros en la Universidad de Málaga y ocupó puestos de responsabilidad en el área de Educación en programas de integración de la población extrajera en el sistema educativo público, entre otros. Además, trasladó a sus hijos el amor por el teatro, la música, la literatura y el arte, en general, por la Cultura. El mejor homenaje es esta canción de manos de su hijo.

La vida es imprevisible
«Una Bala perdida es la que no sabes a dónde va, no sabes si va a rebotar en algún sitio… Es como la vida, que es imprevisible, hoy está y mañana no, no se sabe. ¿Dónde está esa bala?»… Esta es la reflexión de Fran Perea en torno a lo que esconde el título de su primer sencillo de El hombre invisible. En este álbum que hoy comienza a ver la luz, los personajes de la carrera interpretativa de Fran Perea asumen el control y alzan la voz para describir a la persona: ¿Qué es más real lo que eres o la imagen que proyectas? Perea se aparta, desaparece y otras manos trazarán sus formas: da la palabra a sus personajes.
No es algo nuevo, muchas veces Fran ha sentido que ha tenido que desaparecer: «Dejar que otros hablen por mí, que construyan mi carrera, mi imagen, mi forma de ser o de actuar frente a esta o aquella situación. Como si me desdibujase y otra mano trazara mis formas«. «Como si alguien me dibujara en la pared, incompleto. Como un grafiti, un cuadro, una escultura, una coreografía, incluso, sobre la que nada puede hacer ya el artista, porque ya está en manos, en los ojos del que la mira. Y la juzga», explica.
«Voy a intentar no pelear más contra esa sensación. Voy a dejar que os hablen ellos, mis personajes y yo permaneceré callado, en las sombras. Un espectador más. El hombre invisible».
Proyecto aglutinador de talento
La composición de este primer sencillo ha corrido a cargo de Fran Perea y Diego Cantero (Funambulista) y la producción musical es de François Le Goffic, Diego Cantero, Víctor Elías y Perea. Como explica Elías, «Bala perdida es una canción en la que, hablando de un tema delicado para Fran, en la producción, hemos sabido darle la luz necesaria para abordarlo y, a la vez, la caña para que la gente pueda sentirse identificada, sobre todo, quienes hemos pasado por esta situación. La idea es que sea fácil de escuchar, con mucha emoción en la letra y que transmita muchas ganas de saltar».
El nuevo álbum de Fran Perea, El hombre invisible, es el séptimo trabajo de estudio del malagueño y quinto que publica de forma independiente bajo su sello propio, Sinfonía en Nobemol, que evoluciona y se reinventa como NBL Música junto a Víctor Elías, con el que ya produjo Uno más uno son 20 (2023). Ahora, la discográfica amplía horizontes con más servicios y un roster más diverso. Los anteriores trabajos han sido Viejos conocidos (2010), Viaja la palabra (2018), Canciones para salvarme (2021) y Uno más uno son 20(2023).
Cada canción de este nuevo álbum viene acompañada de una portada, en forma de cuadro, en este proyecto interdisciplinar, sello del malagueño, que gusta de unir artes en torno a su música. El elemento principal, en el caso de la portada de Bala perdida, es el faro, en concreto La Farola de Málaga que hace alusión a los orígenes de Fran y a su tierra. El reloj en segundo plano está atravesado por una bala justo en el número 9, una cifra que cobra gran importancia en esta canción. Cronológicamente, Lenny es el personaje número 9 interpretado por Fran de entre la selección de personajes elegida para El hombre invisible, además, es la hora en la que el corazón de su padre dejó de latir.
En contraposición tenemos la luz del faro que marca el camino para seguir. El color amarillo simboliza la prosperidad, la unión familiar y el rayo de esperanza. El azul evoca al cielo y al mar, volvemos a los orígenes y a Málaga. El rojo y negro muestran la dureza del momento y contrastan con la calma del azul y amarillo.
La canción viene acompañada de un videoclip dirigido por Ángel Velasco, ambientado en un patio de butacas (de los Teatros Luchana de Madrid) que relaciona la canción y el personaje que la inspira. En este lugar van pasando cosas, cotidianidades de la vida, porque el concepto del video es que la vida pasa, a pesar de la pérdida de Fran con su padre, pero el mundo sigue girando, como la vida misma. En las butacas se muestran rutinas que realizan personajes que van apareciendo y desapareciendo a lo largo del video. Y Fran Perea siempre está cantando de butaca en butaca.
CRÉDITOS de Bala perdida:
- Compuesta por Fran Perea y Diego Cantero.
- Producida por François Le Goffic, Diego Cantero, Víctor Elías y Fran Perea
- Batería: Cristian Concha
- Bajo: Adrián Bartol
- Guitarras, piano, Synth, programaciones: François Le Goffic