davide49 goles espectaculares es una novela de iniciación que llega avalada por la entusiasta acogida en Italia y que retrata con sinceridad y sin tapujos los dilemas de un joven obligado a encontrarse a sí mismo.

La novela comienza en la víspera del primer día de clase de Lorenzo, un chico de 17 años que sueña con ser escritor y que se prepara para afrontar el último curso de instituto. La llegada de Riccardo, un enigmático alumno al que sus padres han querido alejar de Roma, hará que su mundo se tambalee y revelará los desafíos que el protagonista debe afrontar para alcanzar la felicidad.

Narrada en primera persona y construida siguiendo la estructura de un diario escolar, la ópera prima de Davide Martini es un excelente ejemplo de libro apto para lectores de todas las edades que aborda, con las dosis justas de ternura y nostalgia, los anhelos e inseguridades de la adolescencia.

P. Una pregunta obligada para romper el hielo, ¿qué le espera al lector que se acerque a 49 goles espectaculares?

R. Un viaje dentro la madeja de contradicciones, miedos, retos y emociones absolutas que es la adolescencia.  Esa época en la que los sentimientos son todo o nada.

P. A pesar de que los personajes centrales tienen entre 17 y 18 años, nos parece que es una obra que puede ser disfrutada por lectores de todas las edades. ¿Qué crees que encontrarán los más jóvenes en la novela? ¿Y los lectores más experimentados?

R. Los lectores más jóvenes encontrarán una mirada desde la otra orilla de la juventud sobre una época que, vivida desde dentro, puede parecer apocalíptica. Los más experimentados espero que puedan revivir, aunque sea solo por dos segundos, la intensidad de una etapa tan mágica de la vida.

P. Una reseña del diario La Repubblica subraya cierto paralelismo entre la historia de los protagonistas y la de Maurice y Clive de la novela de E. M. Forster. ¿Tuviste presente alguna referencia literaria concreta al escribir 49 goles espectaculares?

R. Yo creo que para escribir de algo hay que leer muchísimo y luego borrarlo todo, dejar que se deposite en el fondo. Maurice estaba en mi cabeza, al igual que El guardián entre el centeno, Rimbaud o Radiguet. Curiosamente, Jane Eyre fue una referencia por la construcción de la tensión narrativa alrededor de un misterio y Miedo a volar de Erica Jong por la autoironía y la capacidad de no tomarme muy en serio. Suena muy esnob, pero Proust siempre está ahí. Aunque le tengo demasiado respeto para citarlo…

P. El personaje de Lorenzo es un joven de 17 años lector de Proust que tiene entre sus aspiraciones ser escritor. ¿Cuánto hay de Martini en el protagonista y en qué medida te ves reflejado en las experiencias vitales del resto de personajes?

R. Lorenzo es un reflejo bastante fiel de lo que yo fui a esa edad. Riccardo tenía que ser mi antítesis, pero con el tiempo he descubierto que era otra parte de mí en ciernes. Con los años, soy más Riccardo que Lorenzo. Los demás personajes están inspirados en compañeros de instituto. Pero son ellos y no lo son. Es lo más fascinante de escribir: puedes dejar que florezcan aspectos de ti que eran solo semillas.

49golesespectacularesP. 49 goles espectaculares es una novela de iniciación en la que el descubrimiento de la homosexualidad tiene un papel fundamental. ¿Crees que libros como este pueden ayudar a aquellos jóvenes lectores que están asumiendo su orientación sexual?

R. La intención de la novela es hablar de la aceptación de la diferencia y del otro en general. Tener el valor de mostrar nuestras debilidades y sacar fuerza de ellas. Atreverse, en definitiva, a arriesgarse por las cosas que se desean. Desde luego la literatura es un gran ejercicio de empatía. Aprender a mirar el mundo con otros ojos y vivir otras vidas nos hace mejores personas, nos hace sentir próximos a los demás.

 49 goles espectaculares de Davide Martini. Traducción de Elisa Rossi. Diseño de cubierta de Raúl Lázaro. Editorial Dos Bigotes, 2015. Rústica con solapas, 200 pp., 14 x 21 cm., 19,95 euros. A la venta el 9 de febrero de 2015.