‘El misterio del papel de váter volador’ de Anna Cabeza

El misterio del papel higiénico volador
El misterio del papel higiénico volador

El misterio del papel de váter volador de Anna Cabeza. Ilustraciones de Toni Batllori. Editorial Bambú, 2021. 147 x 210 mm, 104 pp., 8 €, (+ 9 años).

Por José R. Cortés Criado.

“Había una vez tres viejecitas que eran hermanas y… […] ahora las tres resuelven misterios muy importantes gracias a ‘Hermanas Coscorrón, agencia de investigación’”. Anna Cabeza: El misterio del papel de váter volador.

El narrador de esta historia es Marcelo, el nieto de una de ellas, que suele acompañarlas en sus pesquisas en pro de arreglar desaguisados. Ellas son septuagenarias y tiene su propia personalidad.

Ascensión, la más joven, es la abuela de Marcelo, es bastante despistada, algo sorda y lo que más le gusta son las telenovelas; sus armas secretas son los collares de bisutería, el abrigo de piel sintética, el bolso y la dentadura postiza, para poder morder a distancia.

Rosalía es muy coqueta, le gusta mucho coser, contar cosas de su familia, enseñar las fotos de su viaje y bailar en el gimnasio; sus armas secretas: el perfume anestésico, la cámara fotográfica digital, el neceser de costura y el bizcocho tóxico.

A Carmen, gemela de la anterior, le gustan las manualidades, teje bufandas kilométricas, fisgonear en la vida de los demás y cocinar en cantidades increíbles; sus armas secretas: el bastón, la sartén, las agujas de hacer punto y las zapatillas viejas.

Estas tres investigadoras fueron invitadas a la Granny Detective Conference de New York; por supuesto que las acompañó Marcelo. Las abuelas no saben inglés, pero no por ello se cortan.

Después de un viaje con excesivas turbulencias llegaron, en limusina, al famoso hotel Plaza. Todo fue maravilloso. Coincidieron con otras hermanas detectives venidas de todas partes. Lo mejor de ellas son sus peculiares nombres: Tiatrappo de Italia, Akí Mekedo de Japón, Sakabó Yastá de Hungría, Morgan Sisters de Inglaterra y Noteh Lokrees de Transilvania.

Si originales son estos nombres, los demás personajes no se quedan atrás: Mel Onconjamon, Amy Nomemires, Yeims Vont, Donald Trompazo, Flory Pondia, Tom O’Lo o Locke Kiero.

Además de estas señoras y dos niños, el nieto de una Coscorrón y de una Morgan, se alojaba en el hotel el mítico actor de telenovelas preferido de la abuela Asunción: Luis Eduardo Nicolás Arístides Valerio.

A este último quisieron secuestrarlo, menos mal que allí estaban las tres hermanas españolas, sobre todo la enamorada del actor, que no dudó en escalar el Empire State Building con tal de salvar a su amor televisivo.

Además de este suceso, estaba el tema de los rollos de papel de váter que desaparecían y los veían caer por en exterior del edificio del hotel, que iba a la bancarrota por el excesivo consumo de este papel, menos mal que allí estaban las hermanas Coscorrón para aclararlo todo.

La solución llega de la mano de las tres mujeres, el lector elegirá la que mejor considere, en esto me recuerda los famosos Cuentos para jugar de Gianni Rodari con tres finales alternativos. Es una historia simpática, contada con mucha gracia por su jovencito protagonista, que hace pasar un buen rato.

Los pequeños lectores se reirán con las ocurrencias de las abuelas, ya sea cocinar en la habitación del hotel o perseguir a los secuestradores.

El texto está acompañado de esquemáticas ilustraciones en blanco y negro que dan forma a sus protagonistas y nos la muestran en diferentes escenas de la trama.

 

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