‘Un niño muy raro’ de Ricardo Alcántara

Un niño muy raro
Un niño muy raro

Un niño muy raro de Ricardo Alcántara. Ilustraciones de Albert Asensio, Editorial Juventud, 2021. Cartoné, 265 x 265 mm., 36 pp., 15 € (5 años).

Por José R. Cortés Criado.

“Se quedaron quietos y en silencio, pensando en lo afortunado que era Pol al tener un padre que hacía magia. A todos les habría gustado tener uno igual.” Ricardo Alcántara: Un niño muy raro.

Pol es un niño diferente a otros muchos, por eso lo consideran raro, muy raro. Nunca se enfada, nunca se cabrea, nunca siente envidia por las cosas materiales de los demás… El niño justifica su forma de ser porque su padre es mago.

Hay un compañero del colegio que no sabe cómo hacerle rabiar. Siempre busca la manera de ridiculizarlo, bien mostrándole las botas o balones nuevos que le acaban de comprar, pero a Pol eso le da igual. Sus valores son otros. La envidia no forma parte de su carácter.

Aunque hubo un día que se entristeció de verdad. Su sensibilidad hacia los animales le puede. Ese día se marchó enfadado a casa. Los demás niños decidieron seguirle para comprobar si el padre de Pol es mago.

Cuando llegó a su casa, su padre comprendió que algo marchaba mal, habló con su hijo e hizo una demostración de su poder como taumaturgo. Todos los demás que quedaron maravillados de sus poderes mágicos. No hay nada mejor que tener padre mago como el de Pol.

Con esta sencilla historia, Ricardo Alcántara nos hace reflexionar sobre la importancia que tiene una buena educación de los niños. A veces, se nos olvida que los padres tenemos mucho que ver con la autoestima de los hijos, de eso trata este álbum.

Una buena educación en casa puede hacer que los niños se acepten como son y acepten a los demás. La magia de este padre es prestar atención a su hijo y reforzarlo positivamente cada vez que Pol sufre un contratiempo que ponga en peligro su asertividad.

La belleza del texto se ve amplificada con unas estupendas ilustraciones de Albert Asensio, que con un uso perfecto del carboncillo nos muestra unos personajes vivos y expresivos sobre una superficie nevada. Juega con la fuerza del color blanco y el negro para marcar las láminas.

En cada dibujo hay unos pocos elementos de color que, a modo de punción óptica, atraen nuestra mirada. Son las camisetas, sudaderas, zapatillas, ramas, flores… que dan un punto de calor y color a cada doble página.

Además de las personas y el marco donde se desarrolla la trama, hay un grupo de animales que acompañan el relato, como la ardilla, el gato, el perro, la mariquita o los pájaros. Llama la atención una lámina en la que los personajes están disfrazados, mostrándonos una diversidad de ropajes y características físicas de los niños y las niñas

Magnífico libro por el continente y el contenido que hará disfrutar a grandes y pequeños con esta obra cargada de sensibilidad.

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