‘Los besos perdidos’ de Carles Cano y Roser Calafell

 

Los besos perdidos
Los besos perdidos

Los besos perdidos de Carles Cano (texto) y Roser Calafell (ilustraciones). Editorial Bruño, 2020. 215 x 220 mm, 32 pp.,11,50 €, (+ 3 años).

Por José R. Cortés Criado.

“Pero una sonrisa de oreja a oreja le iluminó la cara, y pensó que tenía que practicar más eso de regalar besos perdidos.” Carles Cano: Los besos perdidos.

Carles Cano nos cuenta una bella historia llena de ternura. Al leerla escuchaba en mi mente su cadencia a la hora de contar. Así que el placer ha sido doble, leerlo e imaginarme escucharlo ante su público.

La historia es bien sencilla y, además, muy cargada de emoción. Todo se inicia cuando el niño de la casa se despierta un lunes y descubre que sus padres y su hermana duermen. Cuando los espabila, todos salen corriendo porque llegan tarde a sus quehaceres.

El protagonista decide desayunar aunque llegue tarde y, cuando sale de casa, va algo triste, porque se le habían quedado tres besos dentro y tres fuera: los que no había dado a su familia y los que no había recibido.

Pensando en ello marchó hacia el colegio. Se cruzó con una abuela en el semáforo. Lo cruzaron juntos y le regaló un beso. El segundo lo depositó en la boca del buzón de correos y el tercero se lo dio a la compañera más empollan del colegio, con la que tropezó en la puerta de la clase.

Todos los besos causaron su efecto oportuno. Demostrándonos a los lectores que quien reparte amor, lo recibe en la misma dosis. El protagonista lo sabe y, por eso, no quiere quedárselos, prefiere repartirlos y hacer feliz a los demás.

La fuerza del cariño, el demostrar que somos capaces de dar algo bueno de nosotros a los demás, el desinterés en donar afecto, el regalarlo sin esperar recibir nada a cambio son los temas que se me vienen a la cabeza leyendo este cuento.

Gracias, Carles Cano, por escribir esta historia tan tierna y emotiva. Creo que los pequeños lectores sabrán valorarla como tal porque ellos son más receptivos que los adultos ante estos temas.

Lástima que en la situación que vivimos estos días, los besos estén restringidos y debamos darlos de otra manera diferente, pero el amor se da aunque no sea acercando los labios.

El libro está ilustrado por Roser Calafell que ha creado unos simpáticos personajes y ha sabido complementar muy bien el texto. Los sentimientos se ven reflejados en los personajes, las escenas descriptivas reflejan una sociedad actual bastante cercana en la que verán reflejados los pequeños lectores.

 

 

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