Descubre el género del microrrelato

Microrrelatos
Microrrelatos

Si te gusta escribir, uno de los géneros que está más de moda es el microrrelato. Un relato muy breve que se distingue por su brevedad y la narratividad. Un relato de 50 a 100 palabras, aunque no está muy clara esta extensión aunque sí que debe ser breve.

Según Valls, el microrrelato no es un poema en prosa, ni una fábula ni un cuento, aunque comparta algunas características con este tipo de textos, sino un texto narrativo brevísimo que cuenta una historia, en la que debe imperar la concisión, la sugerencia y la precisión extrema del lenguaje, a menudo al servicio de una trama paradójica y sorprendente”.

Hay que tener en cuenta que escribir microrrelatos no es nada fácil y que para que exista un microrrelato siempre es requisito indispensable una historia. Por eso un microrrelato no puede ser otros géneros como los haikus, los poemas cortos, los aforismos y las sentencias.

¿Cuál es el origen extensión de este género?

El término “microrrelato” fue utilizado por primera vez en 1977 por el escritor mexicano José Emilio Pacheco en sus Inventarios. Desde entonces ha recibido muchos nombres como “minificción”,  “minicuento” o “microcuento”, “relato hiperbreve”, “cuentos mínimos”, “historias mínimas” o “ficciones súbitas”. En España se ha impuesto el término «microrrelato» y los argentinos, también suelen utilizar este término. Los mexicanos suelen llamarlo “minificción”.

El género del microrrelato se ha desarrollado mucho en los últimos 50 años y casi todos los autores contemporáneos lo han cultivado en alguna ocasión.  Entre los autores que lo han utilizado están los simbolistas y los modernistas con la labor de escritores como Rubén Darío, Julio Torri o Kafka.

Entre sus antecedentes están los haikus orientales, los epigramas latinos (pequeñas frases para escribir en las tumbas) o  las Greguerías de Ramón Gómez de la Serna.

Autores que han cultivado el microrrelato

Entre los autores que han cultivado el microrrelato podemos citar a Marco Denevi, Jorge Luis Borges, Augusto Monterroso, Julio Cortázar, Marco Denevi, Adolfo Bioy Casares, Ambrose Bierce, Fredric Brown, Juan Eduardo Zúñiga, Andrés Newman o Antonio Cabrera, entre otros.

Los que tienen una brevedad máxima se llaman nanorrelatos, hiperbreves o microtuits. Estos representan la mínima expresión de la brevedad y que normalmente no superan las dos líneas de texto. Por ejemplo, la longitud de la famosa red social que no superan los 140 caracteres. Los nanorrelatos son el mejor ejemplo de que se pueden decir muchas cosas con pocas palabras.

Por ejemplo, uno de los microrrelatos más famosos es el del escritor Augusto Monterroso “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” o Me desperté recién afeitado de Andrés Neuman.

El microrrelato ha llegado para quedarse y se está convirtiendo en uno que tienen más éxito en la sociedad actual. En la actualidad se necesitan este tipo de textos breves que responden a una forma de escribir generada principalmente por los medios audiovisuales y que le ofrecen al lector un texto original y breve que se puede consumir rápidamente. Una buena opción para todos los escritores que quieren decir mucho con pocas palabras y que creen en la fuerza intrínseca de los textos breves..

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