‘Polizón’, la nueva película de ciencia ficción de Netflix

Polizón
Polizón

El 22 de abril Netflix estrenó su última propuesta en el género cinematográfico de la ciencia ficción: Polizón. Si bien es cierto que la plataforma de streaming suele llamar más la atención de los espectadores a través de sus series, lo cierto es que algunas de las películas que ha producido no tienen nada que envidiar al trabajo de otras productoras. Este proyecto parecía apuntar muy alto y eran muchos los que veían en él un éxito rotundo. El resultado final ha sido un filme cuya primera hora está bien hilada y hecha con mimo y que, sin embargo, a partir de la segunda mitad corre a marchas forzadas hasta perder fuelle al final.

Si algo consigue Polizón antes de verla es que su argumento resulta muy llamativo. Tres astronautas se embarcan en un viaje de dos años a Marte con la intención de realizar una investigación en el planeta rojo. Lo que parecía ser la misión más importante de su carrera se acaba convirtiendo en una pesadilla al aparecer un cuarto tripulante (Shamier Anderson) en la nave horas después de despegar. Desde ese momento la trama da un vuelco de 180 grados y lo que parece simplemente una aventura en el espacio termina convirtiéndose en un drama ético en el que sus personajes se debaten entre la vida y la muerte. Con la comandante (Toni Collete) y la médico (Anna Kendrick) como principales puntos de inflexión y el biólogo  (Daniel Dae Kim) como enlace entre ellas se nos presenta una trama con mucho potencial que, sin embargo, tiene muchos altibajos.

El potencial de Polizón es inmenso. La primera mitad consigue meterte de lleno en la historia: el trabajo de los cuatro intérpretes es magnífico, la premisa del argumento llama la atención del espectador rápidamente y el ritmo y la manera en la que se van aconteciendo los hechos son los adecuados. El problema del trabajo de Joe Penna, director y guionista de la película, es que parece que no tenía muy claro cómo terminarlo, así que a partir de la segunda hora la trama se acelera demasiado y ocurren tantas cosas que cuesta asimilar todo al final de la película. El tono reflexivo, tenso y dramático del principio se pierde hasta llegar a un desenlace fatal que da la sensación de haberse llevado a cabo de manera muy apresurada, como si no le hubieran dedicado tanto cariño y tuvieran prisa por terminar.

A pesar de eso, la nueva producción de Netflix es una de las mejores propuestas que ha incluido en su catálogo en los últimos meses y merece la pena verla. ¿Tú qué opinas?

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