‘El caso de la fábrica de la muerte’ de Cuca Canals

El caso de la fábrica de la muerte
El caso de la fábrica de la muerte

El caso de la fábrica de la muerte de Cuca Canals. Editorial Edebé, 2021. 130 x 205 mm, 204 pp., 9,95 €, (+ 10 años).

Por José R. Cortés Criado.

“La filosofía tiene como objetivo responder a las grandes cuestiones de la humanidad, interrogantes que no se pueden explicar científicamente.” Cuca Canals: El caso de la fábrica de la muerte.

Este segundo volumen de la colección Filo&Sofía está protagonizado por Karlitos Marx, miembro de la Academia que dirige la jovencita Sofía Hipatia, cuyo lema es “Pensamos, luego investigamos”. Junto a ella cohabitan: Karlitos Marx, Dave Hume, Sócrates Junior, Rinus Descartes, Freddy Nietzsche y Confucio.

Estos chicos tienen algunas cosas en común: son huérfanos, les gusta la Filosofía y no quieren vivir en ninguna casa de acogida, prefieren hacerlo con la joven Sofía, que montó este orfanato con la herencia paterna.

En esta ocasión, nuestro protagonista y narrador comienza relatando la visita de dos hermanos huérfanos a la Academia. Los invitan a quedarse allí, pero se marchan. De estos dos personajes no volveremos a saber hasta el final del volumen.

También aparece el señor Salgueri, que como siempre, pretende cargar todos los males a los chicos y cerrar esta academia tan particular. En esta ocasión los conmina a pagar una multa para poder seguir con el establecimiento abierto. Vuelven los problemas a este grupo de buenas personas que están dispuesta a ayudar a cualquiera y a filosofar permanentemente.

Y, además, Karlitos recibe la visita de un señor, Henri Silva, cuidador de su padre, que le entrega una llave con una nota que pone 200, aunque el dos es algo raro. Le dice que su padre le encargó custodiarlo hasta que se fuese a la universidad, puesto que era la llave que le llevaría a un dinero para poder estudiar.

El chico, que nunca quiso nada de su familia paterna, desconfía de ese señor, rechaza la llave e incluso el reloj supermoderno que le ofrece. Este hombre trabaja en la fábrica de relojes de la familia Marx, su originalidad está en el brillo de los números y de las agujas, gracias al nuevo descubrimiento del uso de radio, material radiactivo que su usaba, en esa época, desconociendo sus efectos nocivos sobre la salud.

La muerte de este señor en brazos de Karlitos, su confesión de que habría más muertes, las desapariciones de algunas señoritas que montaban los relojes, la aparición de unos círculos marrones en los lugares donde se cometieron los crímenes y la perspicacia de este singular grupo filosófico hacen que los lectores sigamos sus deducciones sin pestañear. Karlitos hace gala de su compromiso con la justicia social.

De nuevo el grupo entra en acción, a pesar de que hay adultos que desconfían de ellos y de sus capacidades, pero no defraudan a los lectores, que seguiremos sus pasos y sus ideas. Cada joven personaje manifiesta sus opiniones filosóficas.

Interesante libro que anima a leer por su intriga y nos hace partícipes de distintos postulados filosóficos, enriqueciendo los puntos de mira a los jóvenes lectores, que aprenderán, sin darse cuenta, que no existe un pensamiento único y que la unión hace la fuerza.

Si tienes interés en conocer el primer volumen, El asesino de los ositos de peluche pincha sobre el título.

 

 

 

 

 

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