‘No somos tan malos’ de Ángel Soledad: ¿la luz al final del túnel?

No somos tan malos
No somos tan malos

No somos tan malos de Ángel Soledad. Editorial La Palabra Púrpura Editorial. 2021. 282 pp., 2,70 €.

“Soy un ser sentimental, bastante sombrío y malhumorado” dice Roberto, el narrador de esta historia. Esta novela de la escritora mexicana Ángel Soledad narra las vicisitudes de un alma en pena. Roberto, atosigado por un pasado de violencia intrafamiliar que lo carcome, dubitativo respecto a un gran amor que lo envuelve, siente que no encaja con nada a su alrededor. La sociedad lo abruma y le da asco. Es por eso que decide dejarse llevar por un torrente de desenfreno y vicios tóxicos. Ese es el núcleo de esta historia. Un viaje sin rumbo aparente en busca de su propio destino que invitará a la reflexión existencial.

Narrado en primera persona, de forma descarnada, Roberto irá volcando sus pensamientos y reflexiones a la vez que menciona frases de autores que lo han maravillado, cómo Antonin Artaud. Se exhibe como un personaje lúcido y, a la vez, algo perdido. Con cierta ambivalencia que lo hará tambalear en más de una oportunidad. Sobre todo en relación a Ariadna, la otra gran protagonista de esta historia, su amada a la cual amará hasta los límites más extremos. También sus padres, sobre todo él, en masculino, serán quienes lo limiten de forma constante en su camino de iniciación.

La novela posee un ritmo vertiginoso, con varios pasajes de reflexión pero, también, secuencias ligadas a noches bucólicas, excesos y violencia. Roberto cuestionará uno por uno los preceptos sociales que lo rodean mientras se pierde alrededor del territorio mexicano buscando la raíz de su ser. Incluso, llega al punto límite de cuestionar el sentido de su propia existencia. En un pasaje afirma: “Algunos días despierto y me pregunto por qué no me he matado, pero cuando recuerdo que los días que me quise morir me preocupaba cortar mis tendones, pienso: «si quisieras morir, no te preocuparía semejante bagatela». Entonces no sé lo que quiero”.

Ángel Soledad
Ángel Soledad

La autora mexicana intenta explicar el comportamiento de Roberto en una entrevista brindada al portal el7set.es: “Este hombre pasa toda la novela haciendo un constante soliloquio de su vida, un diálogo socrático que termina en una perorata sin sentido, porque de algo que no es capaz es deslindarse de sí mismo para aceptar que es el único culpable de las consecuencias de sus actos y sus actos mismos”. Por momentos, remite a Juan Pablo Catel, el peculiar narrador-protagonista de la novela clásica ‘El túnel’ del escritor argentino Ernesto Sábato.

Queda claro que esta novela, nutrida de pasión y desenfreno verbal, es una invitación atractiva a reflexionar acerca de los reinos más oscuros de la existencia humana. Es una excusa para hacer preguntas inquietantes que el lector tal vez no se atreva a hacer.

 

 

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