Bill Morel, autor de la saga ‘Andaluins’: «En la vida hay más rechazos que aplausos, y uno se tiene que hacer fuerte»

Los Andaluins
Los Andaluins

No tenía pensado convertirse en escritor, su única intención era dejar por escrito los cuentos que les narraba a sus hijos para que se durmieran, a modo de recuerdo futuro, tal vez para ellos, quién sabe si para sus nietos… El caso es que a día de hoy, Bill Morel es un escritor que goza de reconocimiento y que, entre otras cosas, es celebrado como el primer uruguayo autor de una saga literaria. 

P. Eres nada menos que el primer escritor uruguayo que ha escrito una saga literaria, ¿cómo te hace sentir esto?

R. Eso ha sido por pura casualidad… Nunca me propuse serlo. Ni siquiera tenía pensado, cuando comencé a escribir El recinto de las mil cuevas, que habría una continuación del libro, pero en determinado momento la historia tomó control sobre lo que estaba escribiendo obligándome a escribir algo mucho más complejo de lo que había imaginado en un principio. Y obviamente al final quedaba claro que tendría que haber, al menos, un libro más… Luego resultaron ser varios.

El tema fue que, en mi país, a nadie se le había ocurrido escribir una saga hasta entonces, por lo que es más un honor por omisión de otros que por acción mía. Igual siempre es lindo tener la distinción de haber sido el primero en algo, y no es que me suceda a menudo… Pero es algo así como ganar el primer premio en una carrera que corrí yo solo. 

P. Alguna vez he leído que te han llamado «el J. K. Rowling uruguayo», ¿qué significa esto para ti?

R. Esto sí lo viví con gran satisfacción porque fue el título de un reportaje que me hicieron en uno de los diarios más importantes de mi país, ¡y salió a dos páginas y con el título enorme! Luego el resto de los medios se hicieron eco de esto.

Además, Rowling, con su Harry Potter, fue quien, de alguna manera, me animó a lanzarme al mundo de la escritura (ya que no lo había intentado antes). Así que lo sentí también como una especie de reconocimiento hacia ella.

Esto tiene también su parte negativa, claro está, y es en cuanto a las expectativas que genera en los lectores al comprar el libro. Cuando más altas sean esas expectativas, más difícil será colmarlas. Esto me lo tomé como un desafío, que asumí con muchas ganas y me llevó a apostar cada vez más fuerte en cada nuevo libro de la saga que escribía. Creo que al menos he logrado que la historia se vaya intensificando con cada nueva entrega y no haya «flojones» importantes… ¡Y eso que, en el tercer libro, el planeta Tierra entero es destruido! ¿Cómo se supera algo tan masivo?

P. Una cosa que tienes en común con la escritora británica es que a ambos os rechazó la primera editorial a la que presentasteis vuestro libro. ¿Cómo de duro es de llevar el rechazo editorial?

R. En la vida hay más rechazos que aplausos, y uno se tiene que hacer fuerte de ellos. El mundo editorial no es la excepción y no es nada fácil hacerse un lugar cuando aún no eres conocido… ¿No lo somos todos antes de ser famosos? Alguien nos tiene que dar esa primera oportunidad.

A veces pienso que no importa realmente qué tan bien lo hagas, lo que importa es qué tan conocido eres al momento de lanzarte a ello.

Y te diré que, en este durísimo camino hacia el reconocimiento, aun siendo reconocido en mi país, aun habiendo recibido el premio más destacado, no pude conseguir quién editara mi libro fuera de fronteras, y no paré de recibir rechazos de todo tipo… Pero hay que perseverar, no dejarse abatir, ¡que los obstáculos solo nos sirvan para ganar en agilidad para sortearlos! ¡En rebeldía para luchar aún con más fuerzas por nuestros sueños! Y te agrego, ¡cuánto más satisfactorio es alcanzar aquellas metas que más trabajo nos dieron…! Así que no hay que bajar los brazos, en algún momento cambiará el viento e inflará las velas de nuestros anhelos.

P. ¿Cómo está siendo la experiencia con Caligrama?

R. Es un camino que recién comienza y venimos andando… Pero tengo la convicción de que elegí al partenaire más adecuado para este baile. La primera etapa fue muy satisfactoria en cuanto al ida y vuelta, al intercambio de información, muy ágil y muy profesional. Ahora estamos en la etapa de la promoción y las ventas, que creo que es el desafío más grande. Ya veremos cómo nos va, mis expectativas son muy elevadas…

 P. Tengo entendido que la saga de Los andaluins está basada en los cuentos que les contabas a tus hijos antes de dormir, háblanos un poco sobre esto.

R. Qué te puedo decir… ¡Que era un gran fiasco! Porque nunca conseguía mi objetivo, que era precisamente que se durmieran; por el contrario, solo conseguía entusiasmarlos, excitarlos o atemorizarlos… Además, mis cuentos demoraban mucho tiempo, y mi mujer tenía siempre que llamarme al orden, pedirme que terminara de una vez y dejara en paz a los niños… Y yo siempre los dejaba en ascuas. ¡Disfruté muchísimo aquellas noches de cuentos!

Yo, hasta entonces, no había escrito nada… Absolutamente nada, y no fue sino porque quería dejarles escritos a mis hijos esos cuentos que tanto los apasionaban, como recuerdos de su infancia y algo que compartir cuando llegaran los nietos, que me propuse escribirlos. Mayor fue mi sorpresa el día que decidí sentarme en el ordenador, tarde en la noche, con el silencio y la oscuridad como única compañía, a transcribir el cuento que rato antes les había contado… Quedé completamente enamorado de aquel teclado de plástico negro que ahora se transformaba en varita mágica capaz de plasmar aquellas ideas con que mi imaginación frondosa se encargaba de poblar mis sueños y mis juegos, desde pequeño. Ya nunca volví a ser el mismo… Un nuevo universo se abrió ante mi… ¡El universo de las letras!

P. ¿Cómo se consigue llamar la atención de los niños con un libro en la era de los videojuegos y las plataformas de streaming?

R. ¡Qué difícil que es! Cuánto más fácil es cautivar con la imagen… Además, nuestros jóvenes se han vuelto un tanto perezosos y todo lo que les venga ya resuelto y procesado lo abrazan con entusiasmo. Es más fácil encender el televisor, tirarse en un sillón y dejar que la información entre sin filtro a través de los ojos que lograr que sus manos tomen un libro, pasen las páginas y dejen volar la imaginación.

Lo que creo que a mí me ha resultado es ser lo más intenso posible, tanto en el relato como en la historia… Intento que en todas las páginas pasen cosas nuevas, inesperadas, fabulosas y utilizo las pausas solo para preparar el ambiente del siguiente acontecimiento. Trato de hacer el relato lo más vertiginoso posible, de forma que atrape rápidamente la atención del lector, y, al haber pocas pausas, no ofrecerle una oportunidad para dejarlo. Esa suele ser una buena solución. Luego siempre está la posibilidad de atarlos con un libro en las manos, pero eso en estos días está muy mal visto… 

P. ¿Qué tipo de libros te gustaba a ti que te leyeran de niño?

R. Sobre todo de aventuras… Los de Julio Verne, Emilio Salgari, por ejemplo. Todos aquellos que sucedieran en lugares lejanos y con seres fantásticos; que me arrancaran de esa rutinaria realidad en la que me sentía atrapado y me transportaran a un nuevo mundo de aventuras. Siempre sentí que yo había nacido en el lugar y el tiempo equivocados… Aún hoy lo siento. Yo tendría que haber nacido en la Tierra Media, haber ido a estudiar a Hogwarts y manejar el Halcón Milenario con Chewbacca como copiloto.

Eso me trajo no pocos problemas en la escuela, ya que, mientras el maestro transmitía sus conocimientos (que me resultaban aburridísimos), yo me fugaba mentalmente de la clase a vivir aventuras alucinantes que dejaba estampadas en las hojas del cuaderno con dibujos de naves fantásticas y seres impresionantes. Claro, hasta que el maestro me pillaba y me mandaba a la Dirección… ¡Qué bien que conocí el camino a la Dirección en esos años…!

Por suerte, tuve una madre fantástica que siempre nos pintó la vida, el mundo en el que vivimos, como una fabulosa aventura por la cual vale la pena transitar, con lugares fabulosos por descubrir y personas que vale la pena conocer y por las cuales luchar.

 P. ¿Quiénes son tus referentes a la hora de escribir?

R. No sé si la palabra correcta es referente… Trato de escribir de la forma más natural posible, tratando de no dejarme influenciar por lo que leo. No es una tarea fácil, y uno siempre se deja permear por lo que viene cargando en su mochila. Pero para no esquivar la respuesta, diría que J. K. Rowling puede ser un referente, porque fue quien, de alguna manera, me animó a empezar mi carrera de escritor. Mucho antes que ella, Tolkien, con quien quedé absolutamente trastornado por ese mundo tan bien imaginado y desarrollado. Y no quiero dejar de nombrar a un escritor español: Carlos Ruiz Zafón es para mí un maestro en cuanto a la forma en que escribe sus textos, sus descripciones y cómo logra transmitir la atmósfera del momento, haciendo sentir, de alguna manera, al lector desprevenido, como un testigo involuntario de su imaginación.

 

Los invito a entrar en el universo Andaluins a través de la web oficial www.andaluins.com y conocer de primera mano las novedades que vayan surgiendo.

 

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